Normalmente, la dieta de un corredor que se dedica a correr por horas, suele estar basada en los carbohidratos (hidratos de carbono) que son los que más entran en juego a la hora de suministrarnos energía cuando trabajamos a un % de esfuerzo considerable.En una maratón de montaña en la que corramos a un 80% de nuestra capacidad, vamos a utilizar una mezcla de hidratos de carbono y grasas (los primeros en mayor proporción que los segundos), por tanto la jugada está en plantarnos en la línea de salida con los depósitos bien llenos de glucógeno (que se degradará en glucosa a modo de poder ser empleada como fuente de energía) que nos aportará una reserva limitada de energía y puede agotarse.
Después de este argumento, nos plantearíamos:
¿Cómo llenar los depósitos de glucógeno antes de una prueba?
la alimentación diaria del corredor es una alimentación equilibrada (podríamos hablar de dividir la ingesta total diaria en tomar un 60% de carbohidratos, 20% de grasas de buena calidad y 20% de proteínas de alto poder biológico), lo único que le queda hacer a este atleta, es intentar incidir o no descuidar el aporte de carbohidratos y líquido los 4-5 días antes de la prueba. Por tanto, estamos hablando, de no dejar de comer en cada comida una buena porción de: pasta, arroz, cereales, patatas, pan, fruta etc.
Para terminar vamos a comentar algunas cosillas más que te pueden interesar:
-No todos los HC son iguales, según su naturaleza unos producen un pico de glucosa en sangre mucho más alto que otros. Los atletas de resistencia preferimos la estabilidad y no picos de glucosa altos, la insulina que el páncreas segrega para sintetizar a ese hidrato de carbono puede hacer que baje mucho la glucosa en sangre si el HC es muy refinado.
-Los HC se almacenan en hígado y músculos: en el hígado se reserva la energía para cerebro y Sistema Nervioso, y en los músculos se acumula energía para la práctica de actividad física.
-No todo el mundo tiene la misma capacidad para almacenar energía en forma de glucógeno en sus músculos. Un buen entrenamiento y una ingesta correcta de HC nos sumin
istrarán un agrandamiento de los depósitos de glucógeno muscular.
-También una dieta disociada (limitar la ingesta de HC durante unos días para luego 3 días antes de la prueba, ingerir una alta proporción de HC) puede tener el mismo efecto, pero con una más que probable acidificación del cuerpo y con altas dosis de apatía en los entrenamientos. Estas medidas sólo son rentables para deportes de resistencia de más de 90’ de duración.
(Revista Desnivel.)
Un corredor de montaña suele buscar una zapatilla que sea cómoda, ligera, que le proteja y que tenga buena amortiguación. Hoy día, y si nos centramos en el peso de la zapatilla, existen modelos bastante livianos, que nos transmiten al correr con ellos una sensación de "poder volar" estos modelos, son perfectos para competir, pero suelen estar aconsejado para personas ligeras (menos de 70 kg), y también tienen una fecha de caducidad reducida. Hay que pensar, que en un salto o impacto, el peso que soporta el pie se multiplica por 6, por lo tanto después de multitud de sesiones de entrenamiento, los pies y tobillos pueden verse afectadas negativamente, si el calzado está en malas condiciones o no es el adecuado, pero también se pueden transmitir a otras partes del cuerpo como las rodillas, caderas o columna. Muchas veces, una lesión de rodilla o un dolor en la espalda tienen como origen un calzado deportivo inapropiado. Por esto, vamos a diferenciar según las funciones del calzado:




















