Sobrepuerto, una zona grandísima, Salvaje, con muchos pueblos deshabitados y con mucha historia en aquellos años, donde el tiempo ha dejado una profunda huella. Terreno boscoso con unas cuantas montañas que superan los 2000m de altitud como son: Oturia, Erata, Pilupin y Mochoya. De Oturia a Erata salen tres columnas vertebrales que forman el Sobrepuerto, barranco de Olivan, Barranco la Valle y Barranco de Otal, estos dos en su concurrencia forman el barranco de Forcos. Sobrepuerto esta enlazado y comunicado por una gran cantidad de pistas para poderlas recorrer con la bici de montaña. Al igual que una enorme cantidad de viejos caminos, la mayoría conservados, recuperados y transitables. Entre todos ellos forman una red de unión entre los pueblos y zonas de interés que nos permiten poderlos transitar andando, o tal como nos gusta conocerlos a los corredores de montaña, corriendo. Gracias a esta zona tan privilegiada que tenemos y que está ubicada entre una parte del Sobrarbe y otra dentro de la comarca del Alto Gallego, hemos intentado y conseguido enlazar una serie de caminos para lograr hacer un recorrido tanto para andadores como para corredores, logrando así una distancia a recorrer de más de 100km de distancia. Se plantea que los corredores o montañeros puedan empezar su recorrido de donde quieran, hacerlo cuando lo deseen, en la dirección a elegir y hacerlo en los días que deseen. 1, 2, 3, 4 días o más. Tenemos cuatro pueblos estratégicos para poder empezar, parar o acabar la travesía. Yebra de Basa, Olivan, Linas de Broto y Bergua. Lugares para poderte acercar con vehículo propio, aunque no todos ellos tienen servicio de restaurante y de alojamiento. Un punto importante y estratégico es Linas de Broto, donde contamos con un confortable albergue restaurante que es “ Albergue del Ultimo Bucardo”, donde podemos hacer una parada si lo deseamos para comer, dormir o bien contactar con ellos para tratar de poner algún campamento y así poder pasar otra noche en el camino sin tener que cargar con demasiado material.
Todo esto y más estarán reflejadas en este blog para poder tener una guía con mapas e indicaciones del recorrido a seguir y elaborar nuestros planes de cómo poder realizar la vuelta. También estarán reflejadas las experiencias de otras personas que hayan realizado el recorrido y quieran compartir su experiencia con nosotros en el blog. Todo esto y mucho más para dar a conocer esta privilegiada zona de Huesca, animar a todo el mundo a ayudarnos a conservar la zona y los caminos. De esta manera y con vuestro apoyo podremos exigir a las entidades que correspondan el arreglar caminos y ayudar a conservar estos pueblos. Como se ha dicho antes, también tenemos una buena red de pistas para la práctica de la Btt, para poder realizar rutas y trayectos a condición de la condición física de cada uno. También hemos planificado una Ultra ruta de 200km para hacerla de la misma manera que el recorrido a pie de 100km. No son competiciones oficiales, competimos contra nosotros mismos y asi poder disfrutar de todo lo que nos rodea y nos pasa por nuestra cabeza. También nos plantearemos con nuestra bici en realizarlo en varios días o para esa gente tan fuerte y tan cañera realizarla en el día.
Las rutas marcadas son una guía, como hemos dicho antes podemos hacer nuestras distintas variaciones y enlaces de pistas y caminos que deseemos o que no conozcamos. Por eso igualmente deseamos que nos contéis la experiencia por correo electrónico o por Facebook y así poderlo copiar nosotros al Blog. Ya veis que aquí el Sobrepuerto da mucho juego para todo. Todo esto lo podéis complementar con la nueva guía de Sobrepuerto que nos hace comprender el cómo era la vida de antaño en estos lugares y lo que nos podemos encontrar en el. La guía habla de cómo era la vida tradicional aquí arriba, del patrimonio, de las romerías, de botánica, de fauna, de geología, de senderismo, de Btt y del descenso de barrancos en la zona. Con todo esto se comprenderá perfectamente por que lugares nos estamos moviendo. Os deseo que disfrutéis del Sobrepuerto.
Sobrepuerto es una pequeña zona del Pirineo oscense (España), situada entre los ríos Gállego en la comarca del Serrablo y río Ara, en la comarca de Sobrarbe, entre la Tierra de Biescas y el valle de Broto-Ribera de Fiscal. Hace que esta zona sea privilegiada por su historia por sus montañas, barrancos, bosques, por sus pueblos tanto habitados como deshabitados. Zona ganadera con una gran infraestructura de pistas y senderos que hacen de este lugar un rincón sea único. Se trata de una zona muy montañosa, oscilando su altitud entre los 1000 metros de Forcos y los 2030 de la Manchoya. Sus aguas discurren por el barranco de Otal y el de la Valle de Cortillas, que confluyen debajo de Bergua en el barranco de Forcos, que desemboca en el río Ara, más arriba de Fiscal. Estaba poblado por los siguientes lugares: Ainielle, Ayerbe de Broto, Basarán, Bergua, Cillas, Cortillas, Escartín, Otal y Sasa de Sobrepuerto. Más las pardinas de Fenés, la Isuala y Niablas. Estamos en invierno, la alta montaña esta toda nevada prácticamente desde los 1500m de altitud y para correr a esta altitud ya nos cuesta más adentrarnos en este mundo a causa de los peligros que encontramos, (nieve profunda, hielo, frio, viento,……etc.). Por ello aquí en nuestra zona tenemos el Sobrepuerto, todos senderos limpios y corribles donde antiguamente eran las vías de comunicación por donde se unían todos estos pueblos abandonados y los que aun siguen habitados. Aquí tenemos cimas de 2000m con unas vistas increíbles, como son, La Punta de Oturia, Pelupin, Erata, Monchoya que son las más altas. Barrancos importante, Forcos, Barranco de Otal, el Barranco de Olivan y el barranco de Espierre.
La zona de Sobrepuerto linda con muchos otros pueblos habitados donde se puede empezar muchas de las combinaciones para hacer nuestros recorridos, que se encuentran a sus pies entre los ríos Gallego, Basa, Ara y Sia. Estos Pueblos son: Fiscal, Bergua, Broto, Linas de Broto, Yesero, Barbenuta, Espierre, Oros Bajo, Olivan, Larrede, Javierre del Obispo, Satue, Isún, San Román, Osan, Yebra de Basa, Fanlillo. Increíble la cantidad de combinaciones que tenemos tanto para Btt como para correr por esta gran zona. Nos vamos a centrar en poner los track y la información de alguna combinación para correr. Si alguno quiere planificar su ruta es muy fácil y las combinaciones son muchas, halla cada uno, pero lo que está claro es que disfrutareis del Sobrepuerto tanto en verano bañándoos en sus cálidas badinas como en invierno con el frescor y con la nieve que nos podemos encontrar.
Llevando casi una vida moviéndote y recorriendo todos estos caminos que tiene el Sobrepuerto, me doy cuenta del tesoro natural que tenemos cerca de Sabiñanigo y de la suerte que he tenido en poder conocer y escuchar historias de este atractivo rincón del Pirineo.
Sobrepuerto, situado entre las comarcas del Serrablo y el Sobrarbe, entre los ríos Ara y Gallego y entre los pueblos de Fiscal, Broto, Yebra, Olivan….etc. Tenemos el recuerdo y la historia de todos esos pueblos abandonados o sin habitantes. Donde por las zonas cercanas a estos rincones viven aun los antiguos o los descendientes de aquellas casa y donde hablando con ellos te das cuenta de lo duro que tuvo que ser en aquellos años sobrevivir a estas montañas con sus rebaños de ovejas y vacas.
Los pueblos de altura que había Sobrepuerto estabanpoblados por los siguientes lugares: Ainielle, Ayerbe de Broto, Basarán, Bergua, Cillas, Cortillas, Escartín, Otal y Sasa de Sobrepuerto y algún que otro pueblo más. Más las pardinas de Fenés, la Isuala y Niablas. Pues por todos estos pueblos y con una antigua pero gran malla de comunicaciones entre ellos, Sobrepuerto se convierte en una gran zona amplia para andar, ir en bici y correr. Ideal para hacer vida deportiva y perderse por estos estupendos lugares y rincones.
Sobrepuerto tiene como cimas Principales Oturia, Erata, Pelupin y Monchoya, que si no son todos, la mayoria vienen a pasar de los 2000m de altitud, convirtiéndolos también en invierno en cumbres escogidas por montañeros para subir a ellas, disfrutando de sus ascensos invernales.
Sin más os dejo este plano, donde he marcado sobre el mapa los caminos, accesos y pistas por los que suelo correr o ir en bicicleta, dejándome, claro está muchos de ellos. Con este plano se ve claramente la riqueza natural de la que podremos disfrutar al igual que el montón de alternativas que podemos combinar para nuestras excursiones y recorridos.
Es otoño, el día acorta, queda poco tiempo para finiquitar proyectos que teníamos preparados para este año. Si queremos cumplirlos hay que espabilar y arriesgar aunque el tiempo no sea muy Positivo, Necesitamos solo 2 días y que mejor baza que contar de acompañante con una persona que nunca dice que no a proyectos de este tipo. Oscar Plasin, le cuentas una historia o le propones una vueltica corriendo, que si pasa de los 100km, mejor.
Esto como todo, si no arriesgamos en casa te quedas con la duda. Si llegas al sitio y ves muchos problemas, pues ya es otra cosa, te convences de que no es posible. Pues ala, mañana salimos del Balneario de Panticosa al amanecer.
Salimos después de un buen café en la casa de Piedra, la mañana está despejada y no hace mucho frio, pero la nieve por allí arriba se ve. Subimos a Bachimaña sin problemas pero empezamos a encontrar las rocas de granito un poco heladico, teniendo que prestar atención después de alguna caída. Empieza la Nieve, seguimos pasando ibones, Collado de Tebarray donde más nieve encontramos y donde más atención y cuidado hay que tener. Descendemos hacia el refugio de Respomuso, vistas y ambiente espectacular, de aquí buen terreno y casi llano para correr hasta llegar a los ibones de Arriel, Pero toca de nuevo afrontar en segundo collado hasta el collado de Arremolit, con vistas espectaculares del Palas, Arriel, Frondiellas y del Balaitus.
Toca bajar con cuidado entre piedras y nieve al refugio y Lago de Arremolit. En vez de bajar hacia Soques o la carretera del puerto del Somport, vamos directamente al final del tren o lago de Artouste. Seguimos subiendo y conociendo nuevos Ibones, esta zona es totalmente desconocida para mí. Así llegamos al refugio de Migouelou, guardando todos estos refugios una altura media de 2200m. Descendemos al colorido y boscoso valle de Pla d´Aste para subir al collado de la Piedra San Martin. Uf yo algo asfixiadillo ya, pero hay que seguir. Nos colamos de collado. En vez del pasar por el collado de Cambales subimos por el de la Facha, Por algo no veíamos en nuestro reloj el track, pues pasábamos por otro sitio.
Llegamos al refugio de Wallon ya de noche, parece que hay juerga, pero son los currelas que están reformando el refugio, están medio de fiesta. Seguimos corriendo por la noche casi desorientados, sin cobertura y dando alguna vuelta que otra para situarnos. Al final llegamos a Pont de España, donde nos alegramos mogollón de ver a nuestro amigo Monrasin esperándonos en el coche para bajarnos al Hotel que teníamos reservado en Cauterets, No hay cena, solo toca una ducha y a dormir comiendo alguna cosa que Ramón y Oscar llevan en la bolsa de vida. Ellos sí que saben.
La mañana siguiente sale lluviosa, nos pensamos que podemos hacer, Ramón nos anima a ir a Gavarnie a pasar la mañana. Parece que con Oscar lo tenemos claro, después de los 65km del día de antes, quedándonos solo 25km, preferimos arriesgar y no caer en la tentación del confort. Por lo que Ramón se vuelve a quedar otra vez solo. Nosotros salimos de Pont España dirección al valle y lago de Gaube, llegamos al circo y al refugio de las Oulettes, debajo de la cara norte del Vignamale donde apreciamos lo que las nubes nos dejan. La ruta nos enseña sus paredes y su glaciar tímidamente entre las nubes.
Sigue llovisqueando y subimos el penúltimo collado hasta el de los Mulos. Toca bajar al valle del Ara y saltando barranquetes, resbalo y caigo al agua, pegándome un buen golpe en la pierna que me hace disminuir la marcha a causa del golpe y del dolor. Pero está claro que hay que seguir, mi pierna aun anda.
Así después de descender un trozo del Valle del Ara cambiamos a mano derecha pata subir el ultimo collado hacia los Ibones de Brazatos. Solo toca bajar al Balneario de Panticosa, acabar la vuelta y celebrarlo con dos buenas cervezas en la casa de Piedra mientras esperamos a nuestro colega Monrasin. Vueltica acabada en unas 20h de correr, haciendo casi 90km y subiendo cerca de los 6000m de desnivel acumulado. Que mas podemos pedir, felices y contentos ya estamos preparando alguna otra.
Descubre Guías nace de la necesidad de dar a conocer a las personas el maravilloso entorno natural que representa el Pirineo oscense, desde los valles occidentales hasta el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Como hilo conductor nos enfocamos en la escalada y trail running.
Nacido en el 1994, las montañas que aquí se levantan me han visto crecer desde que era un enano. Ahora a mis 28 años doy luz verde a este proyecto que tanto esfuerzo y dedicación me ha supuesto.
Desde que decidí formarme como técnico superior en conservación del medio natural, mi amor por la naturaleza no hizo más que crecer y con ello la curiosidad por ampliar los conocimientos que ahora os transmito.
Guía de media montaña, barrancos y escalada, estas son las cualificaciones que me permiten acompañarte con seguridad por lo ancho y alto de la orografía pirenaica. Ya son 10 años de experiencia en recorrer senderos, aristas, grandes y no tan grandes paredes. Por ello me considero un amante del deporte de montaña, además de un antiguo deportista del equipo aragonés de tecnificación de carreras por montaña.
Las actividades
Todas nuestras actividades tienen un componente interpretativo que nos sumerge aún más si cabe en la imponente naturaleza pirenaica. Y es que Descubre Guías apuesta por un turismo sostenible, alejado de la masificación y siempre apoyado en el respeto al medio ambiente.
Los tres pilares fundamentales sobre los que se levanta Descubre son seguridad, diversión y aprendizaje.
DE FONTIBRE HASTA ELDELTA DEL EBRO. RODAR PARA VIVIR.
Siempre se ha dicho que el Ebro nace en Fontibre, provincia de Santander. Pues nada, había que ir para ver si era verdad. Para ello intento engañar a Ramón Ferrer (Monrasin). El, aparte de pasarlo bien, también saca disfrute de estos viajes. El se lo monta a su manera durante el día, pero a la hora de la cena o de necesitar su ayuda, allí esta para socorrerte. Digo lo de socorrer porque no ha sido ni será la primera vez que hay que llamar a este chavalín.
Pues una vez presentados, vamos a descubrir esa pequeña fuente donde se dice que nace el Ebro. Que mejor para mí que recorrerlo rápidamente con mis alforjas y mi bici de montaña. Una de mis maneras favoritas de viajar.
El Plannig, después de que esta pasada primavera recorriera desde el Delta del Ebro por la GR 99 hasta Mequinenza en dos etapas de bici y con mi cuadrilla de amigos. Me quede con las ganas de recorrer más, a ser posible todo. Por ello me había planteado en seis etapas y en esta ocasión solo. Bajar desde Fontibre hasta Mequinenza.
Por motivos personales tengo que alcorzar la ruta a cuatro etapas, desde Fontibre a Zaragoza. Tampoco está mal, con mis 13h de pedaleo diarios unos 150km aproximados cada día y 3500m de subida acumulada, dependiendo de las pocas horas de luz existentes en otoño. De las 8:00 hasta las 19:30h. Allí estamos dándole continuamente al pedal, solo parando para tomar algún bocata y sacar alguna foto. Al final me queda pendiente para cualquier día o días la etapa de Zaragoza a Mequinenza. En verano se pueden hacer en un día esos 200km o en un buen fin de semana si se hace con el día corto. El día y las horas pasan muy rápidamente. Buena cosa, pues es señal de que vas cómodo, no cansado y no pararías de pedalear. Pero malo porque a poco que te entretengas, la noche llega enseguida y aunque lleves luces, es fácil despistarte o meterte en algún agujero que el río Ebro se ha comido con el paso de riadas. Por suerte no fue el caso, pero podría haberlo sido. Mi orientación y el seguimiento no fueron malos. Es seguir en rio, seguir los postes con las marcas de la GR99, decir que en muchos cruces falta la señalización, pero son de gran ayuda. Luego es bueno llevar el GPS, pues la gran cantidad de pistas existentes con mucha facilidad te pueden hacer dudar y parada tras parada, te hace perder un tiempo valiosísimo para acabar las largas etapas de BTT. Prácticamente casi todo son pistas de tierra, algún trozo de carretera asfaltada y también tramos de senderos, sobre todo en la primera etapa. Un viaje largo y engañoso. Sobre un mapa pequeño se ve poca distancia. El engaño viene en lo serpenteante que es el río, Esta muy recogido a causa de sus meandros. Si se estirase el rio, seguro que te cruzaba toda España de lado a lado con sus 973km.
1ª Etapa: Fontibre, Trepaderne. Con 165km y 1700m positivos. Se convierte en la etapa reina gracias a su despacio progresar, pues por lo menos en 5 ocasiones toca empujar la pesada bici a consecuencia de las alforjas.
Paciencia y calma que al final se paga con la falta de tiempo. Un bonito y largo sendero de muy buen ciclar nos hace cruzar todo el parque natural desde Polientes a Valdelateja. Un rincón de lo más bonito y divertido. Si quieres comer algo en Polientes es el mejor sitio, pues prácticamente en todos los pequeños pueblos que paso por esta parte de Cantabria, carecen de restaurantes o bares que te den de comer. Reinosa, Convento de Montes Claros, Aldea de Ebro, Loma Somera, Cuillas del Valle, Sobrepenilla, Polientes, San Martin de Elines, Orbaneja del Castillo, Quintanilla de Escalada, Valdelateja, Pesquera, Tudanca, Ciudad de Ebro, Quintana de Valdeibesa, Trespaderne.Son algunos de los pequeños pueblos por los que pasamos en esta larga etapa. Decir que me cae la noche y sigo hasta Condado. Aquí Ramón viene a mi búsqueda y me lleva con el coche esos últimos 15km por la carretera hasta Trespaderne.
2ª Etapa: Trespaderne-Logroño. Al día siguiente madrugamos, pero no salgo hasta las 8:00 de la mañana que es cuando amanece. Toca un día duro pensando en la etapa anterior donde se fue mucho tramo por sendero. Esta etapa es de más pistas y carreteras pequeñas asfaltadas. Me doy cuenta del cambio de terreno y me animo, pues veo más factible el llegar a Logroño con luz, claro está, sin parar mucho y no perdiéndote. Está claro que hay que seguir esa especie de serpiente que marca el rio. El primer gran y atractivo pueblo donde se puede perder un poco de tiempo es Frías, con sus calles empedradas, ese atractivo castillo y ese puente medieval al pie del pueblo. Seguimos pueblo tras pueblo como son: Montejo de Cebas, Panguison, Barciana del Barco, San Martin y así adentrarnos en la provincia de Álava en ese enormey atrapado embalse de Sobron. Nuestro antiguo track me manda hacia un paso curioso de roca caliza que con algo de caudal puede ser un serio problema para cruzarlo. Pero un poco más arriba después de la presa, hay un nuevo puente para cruzar, pues este hace unos años fue arrasado por una riada.
Siguiendo ruta vamos cambiando de provincias y así pasando por los pueblos de Villanueva de Soportilla, Guinicio, Montañana, Suzana, para llegar a comer a Miranda de Ebro. Seguimos ruta por Ircio, todo esto ya por buenas pistas. San Felices, Nuestra señora de la Vega. Así llegamos a Haro para liarnos un poco con el track, pues un bucle del Ebro que pasa dos veces por el pueblo y con sus aguas paradas, sin saber si el rio va para arriba o para abajo, nos crea mogollón de dudas hasta poder seguir bien la Ruta. Después de unos cuantos km, estamos aun el mismo sitio. Valga de anécdota.
Así llegamos al alto pueblo de San Vicente, con unas bonitas vistas del rio y del pueblo. Nos ponemos en zona de viñedos, todas las pequeñas pistas asfaltadas pero con fuertes desniveles para llegar a Baños de Ebro. Queda aún mucho tramo, se pasa por mi cabeza echarme a la carretera para llegar a buena hora. Al final decido meterme un poco mas de caña y seguir la ruta. Buena elección por mi parte.
Llego a Elciegos, a la Puebla de La Barca y al final a Logroño. Pongo en Marcha el GPS del teléfono y le digo que me guie hasta la dirección de la casa de unos amigos que me había buscado Ramón. Así que una etapa perfecta aunque cañera para recuperar con una buenísima cena después de esos 156 km con 1689m de subida acumulada y un gasto de 4296 cal. Toca dormir y seguir adelante.
3ª Etapa: Logroño-Fustiñana.Salimos de Logroño pretendiendo dar una vuelta Turística por la ciudad. Me fio de mi orientación y no me replanteo repasar la etapa a seguir. De esta manera llego a la orilla del Ebro y con toda mi buena fe,empiezo a seguir las indicaciones de la GR99 sin mirar el track. Empiezo a cruzar los bonitos parques de la ciudad de Logroño. Sigo kms y kms viendo que el track va por el otro lado del río, ya sin ninguna referencia salvo la dirección del río. Así sigo por la margen derecha y veo que sobre 40km no hay ningún puente para cruzar al otro lado donde tengo el marcado el track. Así que tengo que tener cuidado de no colarme por ninguna de las variantes y distintas pistas que vas. Aparte aunque el rio tiene esa dirección fija, hay muchos remansos que no se ve mover el agua que junto a sus meandros y giros puedes llegar a desorientarte con facilidad.
Al Final llegamos a Lodosa y unificamos caminos, durante km vamos entre el río y el Canal de Lodosa siguiendo las marcas. Sin problemaseste tramo. Llegamos a buena hora a tomar un bocado en Sartaguda. Me aconsejan cambiar la ruta y volver por el margen derecha pegado a río en vez de tomar pistas de montaña con peor suelo. Asi llego a unificar caminos en San Adrian. Km y km de pista serpenteando el río hasta que al final llego con calores a Alfaro. La tarde avanza y me doy cuenta de que la tarde pasa deprisa y tengo dudas si voy a llegar con luz a mi destino del día. Me doy un poco de vidilla para llegar por carretera a Castejón. De aquí vuelvo a coger la pista por el dique del Ebro. Empiezo a encontrarme con obras y con maquinaria pesada por las pistas, veo prohibiciones de paso, pero las prisas son las prisas. Paso con cuidado y empiezo de nuevo a meterme caña. Estoy llegando a Tudela al atardecer. Un gran perro me sale saltando al camino, veo que quiere jugar y paro a acariciarlo. La dueña me pide perdón, pero allí mi sorpresacuando veo que esta persona es mi cuñada y tampoco ella me había conocido. Riéndonos de la casualidad le digo que venga a cenar a Fustiñana que solo esta a 11km por carretera. Le digo que me costaría un poco más llegar pues entraría en la noche por la GR 99.
Paso Tudela y llega la noche y tengo que sacar el frontal. Pues nada, toca disfrutar de la oscuridad. Llego al Bocal donde está la presa y la central la cual tengo que atravesar. Mi sorpresa es que el paso lo tengo con candado y tengo que buscar otro camino fuera del track . No hay problema, encuentro enseguida el paso. Aquí ya tengo claro que tengo ya todo hecho, pero me encuentro con la sorpresa que en tres tramos largos del dique cortados. Toca probar suerte campo a través y rebuscando salidas al final consigo salir a la carretera entre Ribaforada y Fustiñana. Tres km por carretera y estoy en el pueblo con bastante tiempo perdido. Son las 21:30´de la noche y mis cuñadas preocupadas a punto de salir a buscarme, las llamo y las tranquilizo. Me pego una buena ducha y todos a cenar para reponer esta etapa de 170km.
Salgo ya del pueblo por la mañanica después de un buen café y unos buenos bollos que me sirve Yelena en la cafetería. Tengo cambio de planes, por motivos personales tengo que irme a Sabiñánigo. Tengo una etapa contra reloj para llegar a Zaragoza a coger el autobús a las 17h. Es un reto quiero hacer toda la etapa por la GR y no por la carretera que sería más fácil. Sigo el serpenteante camino del Ebro, cruzo por las afueras los pueblos de Buñuel, Novillas y embarcándonos un poco y sabiendo salir al paso vamos en dirección de Gallur. Empiezo a tener problemas con la rueda tubelizada trasera. Tengo que hincharla unas cuantas veces antes de llegar a Gallur. El amigo Goyo de Torres de Berrellen, quiere hacer parte de la etapa juntos.En el pueblo nos juntamos llevándonos una gran alegría, pues hacía tiempo que no nos veíamos. Intentamos arreglar la rueda y al final por motivos mecánicos perdemos un tiempo precioso.
Goyo había quedado a comer con los amigos a las 14h, yo con las prisas del autobús. Pues nada, solución, meternos caña sin dejar de hablar claro está.
Pasamos un montón de pueblos. Pradilla de Ebro, Boquiñeni, Luceni, Alcala, Cabañas, Alagón y así llegar a Torres de Berrellen. Goyo me invita junto a sus amigos a esa súper degustación de chorizata, morcilla, ensaladas, chuletas, etc.. y sobre todo cervezas.
Un saludo a toda esa gran cuadrilla. Después de 45´de disfrute gastronómico, me toca correr para llegar a la estación de Delicias. Paso por Sobradiel, Utebo, Monzalbarba para asi llegar sin perdidas a Zaragoza. Una etapa solo de 100km pero bien disfrutada con mi amigo Goyo. A ver si coincidimos más.
Con esto y a falta de un día para llegar a Mequinenza, lo pospongo para más adelante, excusa perfecta para volver al Ebro. La otra parte de Mequinenza al delta del Ebro lo hicimos con los amigos en abril. Con eso me queda ya reconocida toda la impresionante ruta del Ebro o la gr 99 del río más caudaloso de la Península Ibérica.
En estos 4 días he recorrido con la bici de montaña esos casi 600km de camino serpenteante con 3500m de subida acumulada y eso que el río va para abajo. Me han quedado las ganas de hacerlo todo de un tirón.Bueno para otra, ahora ya me la conozco y la veo muy asequible hacerla con Gravel. Otro proyecto a cumplir. Pues primero son los sueños, luego llegan las realidades.
DELTA DEL EBRO-MEQUINENZA.
Para hacer estas etapas citadas, unos meses antes y tras hacer con los amigos la Ruta del Santo Grial en Btt. Empalmamos la Ruta, con un par de días mas que nos sobran , dos etapas de subida, desde el delta del Ebro a Xerta y la segunda etapa Xerta, Mequinenza.
Una etapa exigente y dura con tramos de empuje que te hace ralentizar un poco la marcha, aunque también etapa para disfrutar de los senderos.
Dos Etapas mas voy haciendo para terminar toda la Ruta y con muchas ganas de terminarlas. El calor nos atrapa ya en esta época de verano, pero le echamos Ganas. Mequinenza- Quinto de Ebro. Etapa dura con mucha revuelta y tramos técnicos con mucho sendero. Paramos a mitad etapa a comer en Caspe, con un buen Golpe en una caída que me daña una costilla, pero no es escusa para dejar de pedalear. Aquí, agradecer la buena compañía de Oscar Plasin Y Javi Sanagustin. Juntos hemos apurado todo el día para rodar con nuestra Btt esos 150km. Gracias al apoyo moral y técnico que nos aporta Monrasin y Teo, Apoyo logístico ideal para este tipo de marchas.
Ultima etapa para tener enlazada toda esta ruta que no tiene ningún desperdicio. Esos últimos 62km, de Zaragoza a Quinto de Ebro, Etapa llana, rápida con el único inconveniente y solo en días como estos que nos ataca una temperatura para rodar de 40º. Por otro lado agradecer la compañía de Jorge Divi que me ha ayudado a completar y cerrar el circulo de esta ultima etapa.
GR99 Camino Natural del Ebro, casi 1000km y7000m de subida, eso que vamos cara abajo. 8 etapas sin ningún desperdicio y para mi, otro camino mas que conozco y que va al Bote.
Que años aquellos. Aun parece que fue ayer cuando me lance a hacer este reto. Cruzar Europa en 30 días a 200km diarios pedaleando. Mi ilusión hubiera sido llegar y compartir mi llegada con la ruta Cicloturista Quebrantahuesos coincidiendo con el pelotón en el Portalet. Mis planes fallaron solo por un día, pero aun así disfrute mogollón y me enganche a este mundo del cicloturismo. Aquí quedan mis recuerdos de este viaje aunque lo tengo grabado a fuego dentro de mi cabeza.
Con la ilusión de llevar a cabo una nueva, atractiva y a la vez diferente experiencia a las acumuladas, hasta ahora, en lo que a largas rutas en BTT se refiere. Tuve el ánimo de lanzarme en el mes de junio de 1998 a conocer los diferentes países europeos, desde la perspectiva que me ofrecía el atravesarlos en bicicleta de montaña. Mi idea era salir de la parte más alta de Europa, Cabo Norte en Noruega, cruzar el país de norte a sur, el sur de Suecia, todo Dinamarca, Alemania, Luxemburgo y Francia por el macizo Central. Para después de esto llegar a España, y en particular a mi pueblo natal, Sabiñánigo, conocido ya por sus ya muchas ediciones de la prueba cicloturista Quebrantahuesos. Entrando por el Portalet y terminando aquí mi reto particular.
Comienza la travesía desde Cabo Norte
Hace ya ocho años, había realizado una ruta cicloturista en Islandia, la cual ya me sedujo lo suficiente como para pensar en volver a estas latitudes cuando fuera posible. Así pues, pensé en Noruega, a la cual no me había sido posible acercarme hasta este año. Disponiendo de un mes de vacaciones para mi solo, pensé en poder llevar a cabo esta ruta, además del aliciente añadido que para mi, tenía el conocer nuevas culturas, gentes, arquitectura, naturaleza y un sinfín de cosas diferentes que hay entre el norte y el sur de continente. Para realizar este reto me planteé, que a la vez de tener una buena preparación física que había conseguido gracias al haber recorrido en bicicleta unos 4.000 km desde principios de año y con otras rutas en bici durante el año, contaba con el entrenamiento realizado corriendo por la montaña, al cual también soy bastante aficionado. Había que tener además una buena preparación psicológica, pues nunca había realizado una ruta tan larga en tan solo treinta días. Tenía que asumir ya desde un principio todos los problemas que se me iban a presentar, todas las horas innumerables horas de pedaleada, los miles de kilómetros a recorrer, el mal tiempo, la falta de un buen conocimiento de idiomas y las embarcadas y pérdidas que seguramente iba a sufrir en mi bicicleta. Por tierras laponas…
Después de haber realizado la prueba y haber conseguido mi reto particular propongo unos consejos para aquellos que animándose a realizar una ruta de estas dimensiones, no cuenten con experiencias anteriores: Antes de salir de casa es conveniente plantearte y asumir todo lo peor que te puede ocurrir en un viaje de estas características. Desde perder todo el equipaje, hasta que se te caiga al mar la bicicleta (por poner un ejemplo). Es recomendable tomarse todos los problemas a broma e intentar solucionarlos sin mosqueos. Hay que tener en cuenta que estas solo, y en estos países ayudan mas gustosamente a la gente que actúa con tranquilidad, que a quien pierde los nervios con facilidad. Cuando se vaya en bicicleta, se debe intentar mirar lo menos posible al cuentakilómetros, pues con todos los días y el montón de horas realizadas en la bicicleta se te puede hacer la ruta interminable. No hay que olvidar nunca el gore, puesto que es una de las prendas que más tiempo nos acompañará y que más utilizaremos. Las manos y los pies aún llevando botines de neopreno y guantes de forro polar, se empapan con la lluvia y lo único que conseguimos es poco a poco ir acumulando más frío en estos miembros. Una solución que a mí me dio muy buen resultado aunque resulte un poco cutre, es la de ponerse tanto en las manos como en los pies, unas bolsas de plástico cogidas con cinta aislante, ya que las mismas no dejan escapar el calor impidiendo al aire frío su entrada. Consultando el itinerario…
Es muy importante para tanto tiempo de esfuerzo prolongado, el plantearte una buena dieta alimenticia, la cual conseguía a base de hidratos de carbono que era lo me daba la suficiente energía para continuar, siendo todo tipo de pastas, arroz, cereales, etc. y las proteínas de la carne, huevos además de la grasas que comía durante la marcha: almendras, cacahuetes, pasas. Esto era complementado con un complejo de vitamina C. Con esta dieta conseguí realizar la ruta en un buen estado de forma física, aun con el inconveniente del continuado esfuerzo físico. Sin embargo al final de la aventura perdí unos nueve kilos. Por Europa se puede viajar muy cómodamente, existen gran cantidad de campings, sobre todo en Noruega, completándolo con las pequeñas casitas para cuatro personas que suelen costar alrededor de unas 4.000 pts. noche, llamadas “Hitte” que tanto abundan por estas latitudes. Disponen de cuatro camas-litera, y se puede cocinar en un pequeño hornillo y secar la ropa en una buena calefacción. Son muy recomendables, especialmente para los días de lluvia en los cuales resultan de gran utilidad. La bola del mundo…
Otra forma de hospedaje son los albergues juveniles, sitios muy acogedores, en los cuales te podrás relacionar con personas de otras partes del mundo, lo cual resulta muy interesante. El día 28 de mayo salgo de Sabiñánigo dirección Madrid, para coger el avión que salía al día siguiente. La huelga de Iberia retrasa todos los vuelos, con lo cual llego a Oslo tras hacer escala en Copenhague. a las 12 de la noche. Sin saber donde voy a dormir, pues el aeropuerto lo cierran, tengo además la mala fortuna de tener todo mi equipaje extraviado. Empiezan los problemas y yo con muchos inconvenientes para entenderme con la gente, pues no controlo ningún idioma. Al día siguiente, a la hora de la salida del primer vuelo sigo sin haber recibido el equipaje, y salgo con lo puesto en un vuelo de dos mil kilómetros más hacia el norte hasta el poblado de Alta. Allí me alojan en un bonito hotel y la compañía aérea me regala ropa de abrigo, pues aquí arriba estaba nevando y yo me encontraba en manga corta. De esta manera pierdo ya un día sobre lo previsto. Al final consigo recuperar todo el cargamento junto a la bicicleta, y salgo (por no perder otro día para coger el autobús) dirección a Cabo norte pedaleando. De Alta a Cabo Norte me separan unos doscientos kilómetros, los cuales consigo recorrer entre bicicleta y haciendo autostop. No puedo perder más días, puesto que tengo las vacaciones contadas. Ya en cabo Norte conozco a una pareja de franceses, Charly y María Magdalena, con los cuales consigo una gran amistad. Están viajando en caravana por toda Europa sin ninguna prisa. Por lo que deciden hacerme de coche de apoyo durante nueve días, llevando mi equipaje e invitándome a cenar durante nuestro recorrido común. Hablamos todos los días de la ruta consiguiendo así perfeccionar mi conocimiento del idioma francés, así como ampliar mi escaso vocabulario en inglés. El arco iris nos indica la ruta..
Cabo Norte o también Nord kapp, es la meta para muchos viajeros de todo el mundo, por ser la punta continental más alejada de Europa. Es además una clásica ruta Europea que desde años se ha mitificado. Cabo Norte es una roca de 309 metros de altura que da al océano glacial ártico, a la cual acude la gente para contemplar, en el mes de agosto principalmente, el sol de media noche. Sin tener muy claro que era esto y realizando la travesía durante el mes de junio, llego a la conclusión de que no vi el sol de medianoche, sino el sol de noche entera, pues encontraba el sol las 24 horas del día prácticamente en el mismo sitio. Esto me resultó alucinante salvo a la hora de dormir. Recuerdo una mañana en la que me levanté como solía hacer todos los días, a las 6,30 de la mañana, después de asearme, desayuné un par de huevos fritos y un vaso de leche con cereales, y preparé mi equipaje para salir a las 8 de la mañana. Cuando sorprendido, me di cuenta de que el sol me había jugado una mala pasada, pues no eran las ocho sino las 2 de la mañana, y lucía un sol estupendo. Por lo cual me volví gustosamente a dormir pues notaba que no había descansado lo suficiente. Las primeras etapas van concluyendo poco a poco, voy aclimatándome, acostumbrándome al montón de kilómetros diarios que he de recorrer , unos 190 de media, aunque algunos días llego a alcanzar hasta los 240. También las lluvias resultan compañeras inseparables de viaje, pues prácticamente durante dieciocho etapas debí tener días de agua. El paisaje me alucina, cada 100 metros es totalmente diferente, me enfado conmigo mismo, pues saco una fotografía y andando veinte metros más la fotografía tiene mejor perspectiva. Y así prácticamente durante todo el viaje. Me impresionaban mucho los fiordos, con sus cientos de islotes, aunque al final no sabía si estaba viendo fiordos o enormes lagos, los cuales también eran muy frecuentes. Todos los pueblos de Noruega son pequeños, acompañados de cientos de granjas extendidas por todo el país a excepción de las importantes ciudades como Narvik, Mo i Rana, Trondheim, Lillehammer, Oslo y Fredrik. También recuerdo las grandes manadas de renos que había por el norte, aunque me quedé con ganas de ver alces, pues prácticamente en toda la E-6, la carretera que iba siguiendo, había señales de cuidado “alces”. También recuerdo frecuentemente el montón de personas que intentaron ayudarme, de distintas maneras, como invitándome a cenar, sacándome de las grandes ciudades acompañándome en sus bicicletas, invitándome a montones de cafés al escuchar los relatos que les iba contando sobre mi viaje. La amabilidad en el aeropuerto y en el hotel me producen también un grato recuerdo. Reflejos Noruegos.
Salgo de Noruega y me adentro en Suecia pasando por Undervalla, ciudad ésta en la que me llama mucho la atención la ubicación de su albergue al lado del mar, rodeado de bonitos jardines y grandes robles, como si de un palacio se tratase. Otro problema que se me presentaba era cuando me perdía en las carreteras comarcales, el cual arreglaba saliéndome hacia la autopista, en la cual automáticamente en poco tiempo tenía un coche patrulla escoltándome fuera de ella indicándome hasta meterme el la verdadera carretera para circular. Así llego a Goteborg, ciudad en la cual no tengo más remedio que hacer un transbordo en barco de unas tres horas con el mar muy movido, hasta llegar a Frederikshavn, al norte de Dinamarca. Por fin llego a Dinamarca, pensando para mis adentros “todo llano”. Tal fue la sorpresa del primer día, que me encontré toda una etapa lloviendo con el fuerte viento de cara. Creo recordar que este fue uno de los días mas agotadores que tuve, llegando al albergue de Silkeborg, que estaba ya cerrado, todo empapado y con una cara de medio derrotado y cansado. Tanta pena debí dar que aunque el albergue estaba completo conseguí que me dieran un colchón, y me alojaran en un enorme salón de actos, para que descansase. Estos albergues suelen ser escuelas que en el periodo de vacaciones de verano son utilizadas como lugares de descanso y albergues. Pueblo en miniatura.
Tan solo dos días bastaron para recorrer de norte a sur el país de Dinamarca, en los cuales hay que destacar el montón de bicicletas que existen, pues son utilizadas como un medio más de transporte, sobre todo en las ciudades. También existen para ellas carriles especiales, con unas típicas y propias normas de circulación, teniendo muchas veces preferencia ante otro medio de transporte. El idioma aunque es propio el danés, todo el mundo habla inglés como segunda lengua con el cual llego a defenderme un mínimo después de lo ya aprendido en mi viaje por el norte. Cuando llegué al bonito pueblo de Tonder, me llevé una gran sorpresa, con sus bellas calles al igual que sus encantadoras casas. En un bar pregunto a dos chicas lo que suelo preguntar siempre “Do you speak english” y ante mi admiración lo primero que oigo de una de ellas que me debió catar el acento, es si yo era aragonés, siendo ella de Bilbao. Pasamos un rato muy agradable junto a un grupo de música escocesa los Wolfstone a los que acompañaban, y los cuales actuaban esa noche en el pueblo. Con éstos últimos habíamos coincidido aquí al igual que coincidimos en España en un concierto de Pirineos Sur el pueblo de Lanuza. Todos alucinaban de la ruta que yo estaba realizando y riéndose todos de las graciosas anécdotas que me habían estaban sucediendo a lo largo de mi viaje. Cuando llego a Alemania, entre niebla y lluvia, me para la policía para pedirme el pasaporte. Pienso que el día va a tener sus problemas, siendo el país que más respeto me daba por su masiva circulación. Al principio no me aclaraba con los mapas, todo el mundo me pitaba por la carretera, hasta que me di cuenta de que hay carriles especiales para circular bicicletas, los cuales se cortaban frecuentemente sin entender yo el porqué. La clave era que en el mapa venían marcadas algunas de estas carreteras como rutas turísticas, y eran las únicas carreteras con carril continuo de bicicletas para circular con toda seguridad. Mientras las otras entrañaban un total peligro al haber mucho tráfico y sin arcenes. Otro problema era la circulación con el mapa, pues en el estaban a veces señaladas las poblaciones de una forma distinta a las que indicaban los letreros, lo cual me hacía perder mucho tiempo para situarme. Todo se solventaba con el paso de las horas y de los días, aunque convencido de que ya era un experto en Alemania, me puse con mi inseparable bicicleta a cruzar por en medio de la capital “Bonn” en la que perdí toda una tarde pues debido al enorme entramado de carreteras y de autopistas era un completo lío sortear este tramo del recorrido. Al principio casi aparezco en Colonia, luego preguntando, unos me mandaban por un sitio y otros por otro completamente diferente, teniendo en cuenta que tenía que perder mucho tiempo para comunicarme. Al final consigo ya salir de la ciudad llegando a un pueblecito pequeño que me resultó muy atractivo al igual que el encontrar ya sobre las 10 de la noche un albergue juvenil y un buen restaurante para reponerme. Pensando un poco me doy cuenta que voy teniendo mucha suerte a lo largo de la ruta, pues todos los problemas que voy teniendo consigo resolverlos muy positivamente, y casi siempre con alguna agradable sorpresa para mi. Pueblo Alemán.
En Alemania me sorprendió mucho el norte, con sus elegantes casas y casonas, todas ellas guardando un estilo muy en común con sus ladrillos oscuros y sus tejados de fajos de paja comprimida. En las ciudades se suele circular con la bicicleta por las aceras, habiendo marcas que indican el paso de peatones y de bicis. El problema para mí eran los bordillos que en los cruces se quedaban un poco altos y al tenerlos que saltar con los cuarenta kilos de peso hacia de vez en cuando que saltara algún radio de la rueda o se me descentrara, la cual tenía que ir reparando al final de cada etapa. También destacar a la vez el adoquinado de muchas de estas aceras que era una dificultad para circular rápido, teniendo que perder más tiempo en los pueblos, en los cuales a veces valía la pena pasar algún rato contemplándolos. La estética de Alemania va cambiando bastante del norte al sur, en cuanto a los pueblos lo único que perdura son los carriles de bicicletas. En los campings alemanes, algunas personas me ofrecieron comida que tenían en sus caravanas, como salchichas, coca colas, galletas, etc. sin decirles ni pedirles nada. Unicamente habían visto la ruta que llevaba indicada en la parte delantera de la bicicleta. En ella llevaba un rótulo con la inscripción Norkapp-Spain y que era mi carnet de identidad. Todas las personas sentían curiosidad de mi aventura y se atrevían a intentar tener una conversación conmigo, pues les atraía la curiosidad, por lo cual yo también quería recompensarles uniéndome a ellos en alguna que otra agradable velada celebrada en algunos casos hasta con champagne. Pasando al lado de Luxemburgo llego a la frontera de Apach en Francia. Aquí la gente también se portó muy bien, los dueños de un restaurante, me invitaron a cenar y llamaron a un periodista del diario Le Monde para que me hiciera una entrevista. Nada que envidiar Francia al resto de Europa. Atravesando ciudades grandes como Metz, Nancy, Autun, Moulins, Cahors, en las cuales algunas veces tengo que pedir ayuda para salir de ellas hasta poder enlazar con alguna carretera comarcal. La gente sigue portándose muy bien, algunos que ven mucha dificultad al indicarme para encontrar la ruta elegida, me acompañan hasta el inicio de ella por lo cual me sacan de un gran apuro. Rara es la gente que entiende aquí en Francia el significado de “Nordkapp-Spain”, pero en el momento que das una explicación todo el mundo se queda asombrado.
Sin conocer Francia sigo la ruta atravesando el macizo central, pensando que serían etapas más llanas. El paisaje es extraordinario, todo son bosques de robles, hayas, etc. a la vez que la ruta elegida se convierte en un sinfín de sube y baja o también descrito como rompe piernas. La verdad es que arrastro muchos kilómetros, estas etapas que son de unos 220 kilómetros se me hacen agotadoras. Una vez pasado el macizo Central y llegando al puerto Pirenaico “el Portalet”, último ascenso hasta llegar a casa, siendo este el de mayor desnivel de todo el recorrido (1.300 metros). Subo el puerto con mucha tranquilidad disfrutándolo. Además de ser muy conocido tanto para mi como para mucha gente que todos los años para estas fechas lo disfrutan en la ya conocida ruta cicloturista Quebrantahuesos. Hogar, dulce hogar.
Durante el ascenso siento una enorme alegría por haber conseguido mi objetivo de llegar a España, más concretamente a mi pueblo natal Sabiñánigo, al igual que se apodera de mi en algún momento un poco de tristeza porque se acaba esta preciosa ruta que me ha hecho disfrutar de su naturaleza, de todas las personas conocidas por el camino, de lo bien que lo he llevado. Al final esto se convierte en una experiencia inolvidable para mí. Repasando toda la ruta y sacando números, concluyo con que todo este mes de junio (30 días), he realizado 5.728 kilómetros, he cruzado toda Noruega, el sur de Suecia, de Norte a Sur Dinamarca, media Alemania y toda Francia a concluir en España. He perdido 9 kilos de peso los cuales espero recuperar pronto. He sacado una media de 191 kilómetros diarios sin parar, convirtiéndose en algún que otro día en 240 kilómetros con una carga sobre mi bicicleta de montaña de unos 35 kilos. He pedaleado sobre 248 horas en solitario, a una media de 8 horas diarias que en algún que otro día se han convertido en 12 horas. La velocidad media ha sido de 23 kilómetros por hora. Prácticamente he estado a remojo a consecuencia de la lluvia unos 20 días, y exprimiendo un poco más este resumen, decir que aproximadamente he dado unos 744.000 pedaleadas. A completar con todo esto decir también que este año en Semana Santa realizamos con un grupo de amigos otra marcha que comprendía desde Sabiñánigo a Granada, subiendo al
pico veleta y culminando en la ciudad de Córdoba, así doy por satisfecho haber cruzado este año toda Europa de la punta más al Norte del continente al sur de Andalucía, prácticamente por carreteras secundarias. Con todo ello deseo mucha suerte a todo el mundo que desee realizar esta ruta y que se lo plantee bien. Aun con el frío pasado…