domingo, octubre 14, 2018

UN CONTORNEO POR EL MEDITERRANEO EN BICI. SOÑANDO SE CONSIGUEN MUCHAS COSAS.

En un mes de  de Junio de algún año atrás, me piré con muchas ganas e ilusión  a conocer más mundo con mi amiga bicicleta. No me fui muy lejos, pero para disfrutar del cicloturismo y de lugares bonitos e interesantes, me vale. El día 4 de junio salí desde Barcelona con ese Ferry que tanto anuncian en la tele y que tampoco es excesivamente costoso “El Grimaldi”.
 Viajo por la noche a la isla de Cerdeña hasta Portotorres para empezar al mediodía a pedalear.
 La idea era en 4 días dar la vuelta a Cerdeña territorio Italiano, 2 días por la costa y 2 por el interior. De esta manera aprovecharía a ver a unos amigos que viven en el pueblo de Seulo.  

Después de disfrutar de esta bonita y gran isla con una interesante historia, pues me llamó la atención que había muchos apellidos Aragoneses y es que Cerdeña perteneció al reino de Aragón. Llego a Sta Teresa, donde a la mañana siguiente cojo un barco que en 1h me lleva a la isla de Córcega perteneciente a Francia, Salgo de un hermosísimo pueblo entre acantilados llamado Bonifacio, la idea era cruzarla en 2 días, pasando por lugares encantadores de puertos de montaña, pequeños pueblos perdidos entre valles y donde sus altas montañas demuestran que es una isla llena de actividad y naturaleza, donde se puede practicar ciclismo, btt, equitación, running, montañismo, Sky y todos los deportes acuáticos que se nos ocurran.
Una isla encantadora donde conseguimos ahorrar un día de pedaleo y pasarlo en la capital La Bastia. Después de ese merecido descanso, me toca otro transfer nocturno en barco hasta  Génova en Italia. Al desembarcar con una estupenda hora para seguir  toda la línea de costa Azul y la costa Brava ya en España, Para ello solo dispongo de 5 días, con otro día de comodín en el que no necesito utilizarlo.

Estos 4 días empleados por Italia y Francia tengo que prestar mucha atención al trafico, pasando por tantas zonas turísticas la circulación en distintos tramos es masiva y peligrosa y guardo una trágica experiencia de otro año que pase por esta zona. Destacar por belleza las marismas cerca de Montpelier, que al igual que hermosa es algo parecido a laberinto, teniendo que acertar con la manga de tierra a coger y no caer en autovías. Al final todo superado habiendo pasando por esas grandes ciudades como son:  San Remo, Mónaco, Niza, Montpelier, Narbona, Perpiñán y por toda la costa Brava para llegar de nuevo a Barcelona.
 No fue un viaje muy complicado, son poco más de 2000km para un par de semanas, haciendo medias de 200km al día, parando alguno para disfrutar del descanso, conocer lugares o espera el embarque para el cambio de territorio.  Así, de esta manera tan simple, quise seguir disfrutando del ciclo turismo, como lo he ido haciendo año tras año en estos últimos 30 años que he estado practicando este tipo de actividad vacacional. La verdad es que siempre hay sitios nuevos para conocer y mientras podamos año tras año conocerlos ira la cosa bien. Por cierto, ya puedo empezar a pensar en la próxima.
 

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