TOR DES GÉANTS, UNA ULTRATRAIL EN BUSCA DE LIMITES
Texto Fernando J. Pérez

Las reglas del Tor des Geants son sencillas. Desde el próximo domingo, día 8, a las 10.00 de la mañana, los participantes deben afrontar un recorrido de 330 kilómetros con un desnivel positivo de 24.000 metros en un límite máximo de 7 días. Gana el primero en llegar a la meta. A partir de ahí, cada corredor es libre de administrarse los tiempos de descanso y avituallamiento de acuerdo a su preparación y resistencia física y mental.
Lo único que hace la organización, a modo de referencia para los participantes, es dividir el recorrido en 7 etapas de unos cincuenta kilómetros cada una. Al final de todas ellas, establece las llamadas ‘bases de vida’, en las que los corredores cuentan con asistencia médica, comida y zona de descanso. Además, hay también otros puntos de avituallamiento y socorro a lo largo del recorrido.

Y es que la organización no impone más limitaciones que el ser mayor de edad, presentar un certificado médico que demuestra un buen estado de salud y los 400 euros de cuota de inscripción. Eso sí, avisa de que “un riguroso entrenamiento y una capacidad de autonomía personal real son indispensables para enfrentar esta aventura individual” y recomienda “intensamente” haber participado previamente “en otros trails largos, de varios días”, antes de afrontar la prueba.

La representación española en la carrera no es alta solo en cantidad. También los es en calidad. España es una potencia mundial en ultra trails, la
modalidad más exigente de las carreras de montaña, una modalidad deportiva relativamente nueva y que vive un auge imparable. El mejor especialista del mundo es Kilian Jornet, un joven catalán de 25 años que ha ganado todas las carreras y ha batido todos los récords que se ha propuesto. Y es solo la punta de lanza de una legión de atletas que triunfan allí donde acuden.

El escenario, a decir de muchos, es el único en el que se podía plantear una carrera de este tipo. Con salida y llegada en la localidad de Courmayeur, discurre por el valle de Aosta, en los Alpes italianos, y a través de los parques naturales del Gran Paradiso y Mont Avic. Su itinerario recorre las faldas de los conocidos como ‘cuatro gigantes’ alpinos: el Mont Blanc (4.810m.), el Monte Rosa (4.534), el Cervino (4.478) y el Grand Paradiso (4.061), con numerosos puntos y collados en los que se superan los dos quinientos metros y una altitud media cercana a los dos mil metros. Paisajes que llenan un cuerpo y un alma que el Tor de Geants se encarga de vaciar a lo largo de sus 330 kilómetros.
Porque la exigencia de una carrera con unas características tan extremas como esta es tan física como mental. “Después de tanto kilómetros, llega un momento en el que el cuerpo se convierte en una especie de autómata y es tu fortaleza mental la que te lleva a continuar, a seguir corriendo”, explica la navarra afincada en Madrid Nerea Martínez. Nerea es la mejor corredora española de ultra trails y este año afrontará por primera vez el ‘Tor’, como es conocida popularmente la prueba. Lo hace además como favorita a la victoria, junto a la italiana Francesca Canepa, ganadora del año pasado con un tiempo de 85 horas, 33 minutos y 56 segundos.

En parecida situación se encuentra el guipuzcoano Iker Karrerael mejor corredor español de ultratrails tras Kilian Jornet y que cuenta por
victorias todas las participaciones en carreras de este año. “Nunca he hecho esa distancia de un tirón y el principal reto será gestionar los descansos y las horas de sueño”, explica. “Hay que saber dosificarse y comer más de lo que solemos hacer en otras carreras. Todo ello la convierte en una prueba con un aliciente muy especial, que se acerca más a lo que sería un reto personal que a una carrera propiamente dicha”, apunta. Hace un mes, este montañero reconvertido en corredor nacido a los pies del Txindoki estuvo en el valle de Aosta reconociendo el recorrido y aunque regresó con “muy buenas sensaciones”, lo hizo sorprendido por su dureza. “Es una carrera dura de verdad. No sé si recuerdo otra igual. Es un continuo sube y baja sin apenas descansos y tramos muy técnicos, en los que correr es muy difícil. Y todo ello durante 330 kilómetros y más de tres días de carrera…”.
Y más de tres días de carrera para los favoritos. Los verdaderos héroes de estas pruebas de ultratrails son los llamados ‘populares’, corredores anónimos para los que el triunfo es cruzar la meta y su reto con el cronómetro no es batir ningún récord, sino caminar por debajo de los horarios límite impuestos por la organización para no ser descalificados. Esos que cuando crucen la meta al límite de los siete días reglamentarios se sentirán tan ganadores como el primer clasificado.
El lobo del Tor

Una humildad y una grandeza que dejó patente nada más cruzar la meta, cuando le calificaron de “gigante de los gigantes” y respondió que él solo era “un buen atleta. El verdadero gigante es el Tor”. O cuando explicó que el momento que más recordaba de la carrera ocurrió en la base de Valgrisanche, marchando aún detrás de los líderes. “Un hombre mayor, de unos 70 años, llamado Plat se puso a correr conmigo el ultimo kilómetro al refugio y me animó para que siguiese corriendo para coger a los de delante. Cuando en vez de eso, preferí sentarme a comer, se quedó a mi lado y estuvo explicándome el recorrido que me quedaba. Al levantarme para marchar, con el ocaso, me dijo: -En la noche, tú serás como el lobo y los devorarás”. Y eso fue exactamente lo que ocurrió.
Iker Karrera se lleva la carrera de montaña más exigente del planeta
Tor des Geants. Es necesario ponerlo en letra. Trescientos treinta kilómetros sorteando los picos más altos del entorno de los Alpes.
Iker Karrera ha destrozado el récord de la prueba con su victoria en la prueba más terrible jamás diseñada en el deporte moderno. Se ha impuesto en la meta de Courmayeur (Italia) después de setenta horas y media de carrera. Cinco horas más rápido que el anterior mejor registro.
El corredor de montaña de Salomon se sitúa en la cumbre de los corredores extremos tras la prueba diseñada girando alrededor de los colosos alpinos de Francia, Italia y Suiza. Iker sucede al aragonés Oscar Pérez como vencedor en el palmarés. Karrera venía de dominar el Gran Raid des Pyrenées, prueba disputada sobre 160km y diez kilómetros acumulados de desnivel, cifras que correspondían aproximadamente con la mitad del reto de Courmayeur y los colosos alpinos.
Oscar Pérez vencía en 2012 y ha sido segundo esta mañana en la meta de Courmayeur, a escasos veinticinco minutos de Iker (rebautizado Porsche) Karrera. Después de ascender y descender durante más de tres días, de circular con luz natural y noche por cols hasta de tres mil metros de altitud, superó al poderoso corredor italiano Franco Colle en la última noche.
Ellas, igual de increíbles.
En categoría femenina falta por confirmarse la victoria de la italiana Francesca Canepa o si Nerea Martínez lograría recuperar cincuenta minutos de desventaja. A la hora de editar esta noticia (18:00CET) se situaban sobre el kilómetro 280, saliendo del refugio de Ollomont con un margen que puede ser nada, en favor de una o de otra. Trescientos kilómetros a pie y una escasa hora de diferencia entre ambas. Por delante números que asustan: todavía les quedan unas diez u once horas, con lo que llevan.
Nerea, la durísima corredora de Salomon, se mantenía en el top 20 de la general acompañada del cuarto de los españoles, Pablo Criado (Grivel), experto ya con un TDG a sus espaldas y un tercer puesto en 2011. Nerea Martínez fue superada en el último ascenso nocturno por Canepa. Por delante de ellos figura en décima posición el veterano y curtido Salva Calvo, vencedor de innumerables pruebas desérticas y de montaña.
Nacida hace cuatro años, Tor des Geants se situó al extremo de la resistencia del montañero. Con un halo casi místico, en estas pocas ediciones ha atraído a lo más veterano y experimentado del mundo del ultra trail. Incrustada en la ventana de buen tiempo de los Alpes centrales, exige de los participantes una experiencia sobre las montañas. Los sucesivos tiempos de control acercan al participante a collados en los que no hay que dormirse. Marchar siempre, trotar, dominar el sueño y establecer una estrategia global de carrera y descansos.
Ciento cincuenta horas son el límite.
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