El campeón del mundo de esquí de montaña comienza otro desafío de carreras de larga distancia en los cinco continentes "Es muy aburrido correr en asfalto", dice.
Kilian Jornet ha guardado los esquís, pero no dejará de subir y bajar montañas. Ahora, lo hará corriendo por los cinco continentes, en uno de esos desafíos que escapan a las leyes del tiempo y del espacio, y que le han convertido en una figura más allá de los Pirineos, el paraíso que le ha visto crecer. Con Kilian todo es relativo.
Por ejemplo, cuando se le pregunta cuál ha sido su peor experiencia le cuesta elegir entre las muchas travesías de cientos de kilómetros. De todas, guarda buenos recuerdos y con eso se queda. Un bosque, un lago, un volcán, una puesta de sol, una noche estrellada, nieve, hielo, naturaleza en estado puro... En todas ha sufrido situaciones difíciles, dudas, ganas de abandonar, calambres, vómitos, incluso alucinaciones. Después de pensarlo mucho, recuerda la Tahoe Rim Trial del año pasado, una travesía de 265 kilómetros entre los estados de California y Nevada. Se pasó 38 horas y 32 minutos corriendo, 8 horas menos que el récord anterior. Y entonces dice: "Las últimas 10 horas fueron muy duras...". ¡Las últimas 10 horas!
Lo dice con toda naturalidad. Sin pensar lo que eso supone para cualquier persona. Es la forma de vida de quien ha vuelto a conquistar la Copa del Mundo de esquí de montaña al igual que la también catalana Mireia Miró, una durísima especialidad que lucha por ser olímpica, y que se dispone a ir de un lado a otro batiendo récords: Australia, el Monte Olimpo de Atenas, el camino de los incas, el Montblanc, Sudáfica, Malasia, un sinfín de kilómetros y miles de metros de desnivel. Siempre por la montaña. "Nunca me he planteado correr un maratón. Entrenar 365 días en asfalto es imposible, no tengo suficiente motivación, es muy aburrido. Hace años dije que lo probaría, una carrera corta, pero pienso: ´Vaya coñazo´. La montaña te llama y el río que antes estaba seco, ahora lleva agua, eso sí que lo disfrutas", asegura uno de los deportistas más admirados en Francia. Aquí, ya ha dejado de ser un desconocido (Carles Puyol ha expresado su admiración por él) y su libro "Correr o morir", lleno de reflexiones personales, figura en las listas de los más vendidos. "No me lo esperaba, me daba mucho miedo escribir. El título es impactante y quizá se malinterpreta. Es una metáfora. En la vida has de tener un objetivo, una motivación y la mía es correr".
Un deporte en alza

Fuente: El Periodico (David Torras)
No hay comentarios:
Publicar un comentario